Componentes de un sistema de control de color de bucle cerrado y cómo funcionan
La incorporación de un sistema de control de color de bucle cerrado suele ser la mejor y más eficaz forma de dar nueva vida a una prensa offset antigua. El resultado es una automatización que reduce los tiempos de puesta a punto de los trabajos para obtener un ahorro instantáneo de tiempo y material, pero también es el «gran ecualizador», que aumenta la consistencia del color en las tiradas individuales, a lo largo del tiempo e incluso en varias prensas o diferentes turnos de operarios. Sin embargo, para comprender mejor cómo funciona la magia del sistema de bucle cerrado, empecemos por entender los diversos componentes del sistema y el papel que desempeña cada uno en el flujo de trabajo.
Un sistema y flujo de trabajo completo de bucle cerrado consta de los siguientes subcomponentes: conversión de archivos, preajuste de tinta, escaneado, bucle cerrado automatizado y optimización. A continuación, profundizaremos en cada una de estas piezas.
Conversión de archivos
El primer paso en un flujo de trabajo de bucle cerrado comienza en realidad en el departamento de preimpresión durante el proceso de fabricación de planchas. Aquí, además de generar un archivo de alta resolución utilizado para la fabricación de planchas, también se crea un archivo adicional de baja resolución para su uso en el sistema de bucle cerrado. Este archivo puede exportarse como un archivo CIP3/CIP4 o como múltiples archivos TIFF de 1 bit. Estos archivos de baja resolución se trasladan después a la «carpeta activa» (hot folder) de conversión de archivos, que se encuentra en un servidor accesible también para los ordenadores de la sala de prensa.
El proceso de conversión de archivos es una tarea bastante sencilla que se ejecuta en segundo plano y convierte los archivos ripeados de baja resolución en un formato que la aplicación de software principal pueda utilizar. La conversión se produce cuando el archivo de imagen de baja resolución se guarda en su cola o carpeta activa y, a continuación, fusiona los datos de la imagen con datos específicos de la prensa, como el número de tinteros, el tamaño máximo de la hoja, etc. El archivo convertido resultante se guarda en una ubicación de red diferente a la que pueden acceder los PC situados junto a la prensa. Lo bueno del software de conversión de archivos es que una sola licencia puede realizar esta tarea para toda una empresa. Por ejemplo, si dispone de una ubicación central de preimpresión, puede crear archivos listos para el preajuste de tinta para todos sus PC de prensa (suponiendo que todos tengan acceso a la ubicación de red).
Preajuste de tinta
Ahora estamos listos para pasar al preajuste de tinta. Hasta ahora, el proceso ha involucrado ordenadores y redes que ya posee y un nuevo software para realizar la conversión de archivos. Ahora, para el proceso de preajuste de tinta, necesitamos un hardware especial llamado «DPI» (Direct Press Interface) que funciona para la mayoría de las prensas. El DPI es una pequeña caja plateada que se conecta directamente al ordenador de la consola de la prensa o a las placas de circuito de un PC de prensa (que funcione con Windows 7 o Windows 10). Esta caja contiene electrónica y un firmware especial que permite que nuestro software PressLink se comunique directamente con la consola de una manera muy similar a como lo hace el fabricante original. (NOTA: las prensas Heidelberg requieren un enfoque ligeramente diferente en el que el archivo convertido o los datos del trabajo se cargan a través de un simulador de tarjeta o unidad de disco en lugar del DPI). Una nota más a tener en cuenta: recomendamos adquirir un buen soporte de monitor VESA ajustable para montar la pantalla táctil suministrada. Esto permite que el monitor esté siempre en una posición accesible para su uso y visualización.
El software PressLink permite al usuario examinar una lista de trabajos que han sido convertidos y están listos para ejecutarse en prensa. Al seleccionar uno, el usuario asignará y especificará aspectos como los colores en cada unidad de prensa, si el trabajo es de retirada o no, etc. A continuación, el usuario simplemente selecciona el sustrato que va a utilizar y el PC analiza los datos de entrada, los combina con los ajustes preconfigurados para los objetivos de densidad o Lab, y calcula las posiciones adecuadas de las llaves de tinta y del paso del tintero (barrido en la mayoría de las prensas). Esta información de las llaves de tinta se envía automáticamente a la consola. Normalmente, el operario solo tendrá que confirmar estos cambios en la consola antes de que se realicen los cambios reales. Otra nota: para todos los tipos de prensa, el software solo ajusta los barridos de tinta durante el preajuste inicial. Por lo tanto, si se requieren más cambios en los barridos de tinta, el operario deberá realizarlos manualmente.
Escaneado
En este punto, ya tenemos tinta sobre el papel, el registro es cercano y es hora de empezar a escanear hojas para determinar qué ajustes específicos de las llaves de tinta son necesarios. Esto nos lleva a la siguiente pieza de hardware necesaria, el Techkon SpectroDrive. Normalmente, lo montamos en la consola directamente sobre la pantalla de las llaves de tinta, lo que permite al operario de prensa una visión continua de lo que está ocurriendo en la máquina. Como alternativa, también podemos montar el SpectroDrive en mesas separadas si el cliente así lo prefiere. En algunos casos, la parte superior de la consola no está diseñada o dimensionada para alojar el escáner. Por ello, en tales casos, solemos montar una plancha de melamina sobre la consola para ampliar la longitud de la parte superior y alojar mejor el escáner. En realidad, cualquier superficie lisa, uniforme, blanca o negra y lavable servirá perfectamente. Para iniciar el proceso de escaneado, el operario de prensa extrae una hoja y la coloca sobre la consola o la mesa. A continuación, el operario inicia el escaneado simplemente pulsando el gran botón verde situado en la parte superior del SpectroDrive o tocando el icono de escaneado en la pantalla. El cabezal de medición del SpectroDrive escanea inmediatamente la hoja midiendo la tira de color y regresa a su posición inicial tras el escaneado.
Bucle cerrado automatizado
Cuando finaliza el escaneado, los resultados se muestran en pantalla para que el operario pueda revisar los cambios sugeridos en las llaves de tinta. A continuación, con solo pulsar un botón, el operario envía las correcciones a la consola/prensa (o realiza ajustes manuales adicionales si lo desea). En este punto, las llaves de tinta se abrirán o cerrarán según sea necesario en función del escaneado, los resultados y las correcciones calculadas. Otro punto digno de mención, similar al punto sobre el preajuste de tinta mencionado anteriormente, es que la parte de bucle cerrado de este sistema SOLO ajusta las llaves de tinta. Por lo tanto, si las mantillas están gastadas, o si los cilindros de impresión son viejos o no están alineados, o si el equilibrio de agua no es correcto, el sistema de bucle cerrado no puede hacer nada al respecto. A menudo, en una instalación, vemos en cuestión de horas lo bien o mal que se ha mantenido una prensa, y esto acaba teniendo un gran impacto en la eficacia del proceso de preajuste de tinta y de automatización de bucle cerrado.
Optimización
¡Finalmente, la prensa está siendo controlada por un sistema de bucle cerrado! Ahora, el paso final es la optimización del sistema. Este es el último paso del proceso de configuración, en el que nuestro personal cualificado revisa los datos de preajuste de tinta, los escaneos de bucle cerrado y las posiciones finales de las llaves de tinta, y realiza ajustes en el sistema para mejorar u optimizar su rendimiento. Este proceso de optimización suele poder llevarse a cabo después de haber ejecutado solo unos pocos trabajos a través del sistema, y los resultados suelen pasar de una eficiencia del 70 % (en la primera tirada) a aproximadamente un 90 % en todas las futuras tiradas de prensa. De cara al futuro, le recomendamos que se ponga en contacto con nosotros periódicamente para volver a optimizar su sistema de bucle cerrado y compensar los cambios por deriva en la prensa, el papel, la tinta, las curvas de plancha, etc.
Observaciones finales
¡Pues ahí lo tiene! Esto debería darle una mejor idea sobre los detalles de instalación e implementación de los diversos componentes del sistema de nuestro producto Techkon PressLink Closed Loop. Espero que las ventajas de una solución de control de color de bucle cerrado le resulten claras. Si no es así, póngase en contacto con nosotros directamente y estaremos encantados de explicárselo, ¡o permanezca atento a una futura entrada del blog donde abordaremos las ventajas de la solución y le mostraremos cómo el sistema puede amortizarse en solo unos meses!







