La buena noticia, la mala noticia, la buena noticia
La vida puede ser una sucesión de altibajos, y la implantación de un sistema de control de procesos puede seguir el mismo patrón de zigzag, pero con una diferencia importante: con el control de procesos hay muchos más altos que bajos.
Primero, la buena noticia: disponer de control de procesos automatizado en la prensa nunca ha sido tan económico ni tan fácil de implementar como ahora. Existen normas y metodologías claras, las pruebas de color son mejores que nunca, y el escaneado espectral automatizado real está disponible ahora por una fracción del precio que costaban hace solo unos años los rudimentarios sistemas basados únicamente en densidad.
Ahora, la mala noticia: en cuanto empiece a escanear barras de color de ancho completo en todas sus tiradas de prensa, con representación gráfica de los valores L*a*b* primarios y de sobreimpresión, el aumento de punto (TVI o Dot Gain), el volumen de gama y el equilibrio de grises, es probable que descubra que su prensa no está rindiendo tan bien como creía, y que mantener el cumplimiento de los estándares resulta casi imposible.
Por último, la noticia realmente buena: los datos recopilados mediante el escaneado periódico de los pliegos de impresión facilitan el diagnóstico y la rápida resolución de problemas persistentes que le habían estado costando miles de dólares, permitiéndole retomar el rumbo con tiempos de preparación drásticamente reducidos.
Un cliente pasó recientemente por este proceso de altibajos y ahora está encantado con los resultados mejorados y los costes reducidos que está experimentando. Partiendo del habitual método obsoleto de densitómetro más apreciación visual, cambió al escaneado espectral de pliego completo. Los resultados fueron inmediatos e impresionantes, pero pronto comenzó a notar problemas de los que no era consciente: el aumento de punto era impredecible, el amarillo se contaminaba con frecuencia y los valores deltaE en las sobreimpresiones eran inaceptablemente altos.
Armado con informes detallados de sus pliegos escaneados, llamó a sus proveedores de tintas y productos químicos para pedir ayuda. Estos encontraron problemas con el tack de la tinta, una bomba de mezcla de la solución de fuente mal calibrada, y sensores de pH y conductividad defectuosos. Ninguno de los problemas era costoso ni difícil de solucionar, y sin embargo llevaban meses, o incluso años, generando costes elevados e innecesarios en términos de tiempo de preparación, desperdicio de papel y oportunidades perdidas, sin que se tuviera conciencia de ellos hasta que comenzó a medir regularmente cada tirada de prensa.
Con los problemas ocultos descubiertos y resueltos, la calidad ha aumentado y los costes han disminuido, y todo ello fue posible gracias a aprovechar una pequeña mala noticia para impulsar un programa de mejora del control de procesos.



