Tolerancias más estrictas y gama ampliada: tendencias emergentes clave en la impresión flexográfica

Tras asistir recientemente a la conferencia de la Flexographic Technical Association en San Diego, queda claro que están surgiendo dos grandes tendencias a medida que evoluciona el sector de la flexografía. Ambas suponen un reto para impresores y proveedores, pero existe la tecnología necesaria para abordar con éxito ambas.

Control de calidad en flexografía (FQC) – Una de las sesiones más interesantes de la conferencia abordó la creciente demanda de mayor calidad en la producción de impresión flexográfica. La mayoría de los impresores flexográficos comprueban la precisión de color al inicio y al final de una tirada para obtener un producto impreso aceptable. Aunque hoy en día esto es lo habitual, los impresores y los propietarios de marca exigen comprobaciones de precisión de color más frecuentes durante la tirada. Los propietarios de marca están estableciendo estándares más altos para sus impresores y esperan recibir una pieza impresa que cumpla esas tolerancias tan estrictas. Kevin Chop, de Diageo, Steve Smiley, de SmileyColor, y Doug Bartlett, de Spears, analizaron en detalle el trabajo que realizan para comprobar la desviación de color durante la tirada de impresión en distintos métodos de impresión: offset sobre metal, offset en seco sobre metal, huecograbado, flexo sobre cartón ondulado estucado y sin estucar. Kevin recalcó que la fortaleza de sus marcas depende de una consistencia de color continua y de un embalaje multiplataforma. La marca exige un color uniforme en múltiples prensas y plantas, y los impresores con los que colaboran tendrán que cumplir esas exigencias.

Los propietarios de marca actuales han ido mucho más allá de los simples parámetros de los colores PMS y ahora proporcionan a los impresores tolerancias específicas de LAB y de color. No solo exigen a los impresores que cumplan estos requisitos, sino que también quieren pruebas de una supervisión continua de la precisión de color mediante informes de producción detallados. Si surge un problema en el mercado, quieren poder rastrear los datos hasta el punto en el que se originó el problema durante la tirada en la prensa.

Gama ampliada – La otra gran tendencia tratada en la conferencia es el continuo paso de la impresión CMYK básica a la gama de color ampliada (ECG). Esta conversación me recordó los perfiles ICC de 6 colores o de N colores que desarrollamos y comercializamos en Monaco Systems en 2003 (que, por cierto, se vendió a X-Rite en 2003). Los propietarios de marca quieren cada vez más colores brillantes que “salten” de las estanterías y se parezcan más al diseño original visto en la pantalla del ordenador. Por desgracia, CMYK no puede satisfacer esa demanda, por lo que el sector está ampliando el proceso a seis o siete colores. Con ECG, se añaden colores como naranja, verde y violeta al proceso para permitir una mayor flexibilidad de diseño e impresión, a la vez que se proporciona la paleta de color dinámica necesaria.

Las limitaciones inherentes al proceso tradicional de cuatro colores —evitar demasiados colores, mantener la letra pequeña fuera de las áreas de gran cobertura y evitar colores no deseados donde se solapan los colores de proceso— se eliminan en gran medida con ECG. Se reduce la puesta a punto porque ahora los colores directos pueden crearse con tramas y sobreimpresiones. El proceso es más eficiente, con un ahorro significativo de tiempo y materiales.

Para dar el salto a ECG, los impresores deben ser más disciplinados en sus procesos de control y medición. Los ajustes que deben realizarse con CMYK son antiguos y conocidos, pero controlar los colores adicionales con ECG exige una tecnología de impresión y medición más sofisticada.

Estas dos tendencias ponen de relieve la evolución continua del sector de la impresión. Cada vez más impresores están adoptando e invirtiendo en tecnologías avanzadas para poder satisfacer las crecientes exigencias de los propietarios de marca. Al mismo tiempo, los avances tecnológicos están permitiendo al sector en su conjunto ampliar la capacidad y ofrecer un producto de mayor calidad a un precio razonable. Las exigencias de tolerancias más estrictas y de la gama de color ampliada pueden ser un reto, pero existe la tecnología necesaria para que los impresores gestionen ambas tendencias.

por George Adam

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