Breve historia del espectrodensitómetro
En los últimos 15 años, la tendencia ha pasado de los densitómetros CMYK tradicionales a los densitómetros basados en espectrofotómetros. Este cambio se debió principalmente a una tecnología más asequible y económica, así como a la necesidad de conocer mejor las características de la tinta que se está imprimiendo. Esto ha dado lugar a una nueva categoría de productos denominados espectrodensitómetros.
Los espectrodensitómetros están atrayendo la atención de los operadores de prensa en todo el mundo. Históricamente, estos han tenido que confiar en su propia vista para calibrar la prensa, y muchos aún lo hacen así. Pero seamos sinceros: este método puede resultar engorroso en ocasiones, bastante impreciso y costoso (en términos de tiempo y materiales).
Las ventajas de un espectrodensitómetro son las siguientes:
Precisión y fiabilidad. Un densitómetro tradicional utiliza filtros de película, como los filtros de gelatina Kodak Wratten, que separan los colores cian, magenta, amarillo y negro a partir de los cuales se mide la densidad de la tinta sobre el papel. Estos filtros son sensibles a la humedad y a las altas temperaturas. Cuando el filtro se deteriora, se producen valores de medición incorrectos. Los filtros CMYK están diseñados para medir la región de máxima absorbancia de las tintas de proceso. Las tintas que no son de proceso, a menudo utilizadas en colores directos, pueden ser difíciles de controlar con filtros CMYK no óptimos para ese fin. Un espectrodensitómetro utiliza 16 o más funciones de paso de banda para dividir el espectro visual de manera uniforme. Estos instrumentos generan una huella espectral del material medido. A partir de los datos espectrales, se pueden derivar con precisión todos los tipos de datos de color y densidad. Estos datos adicionales convierten al espectrofotómetro en una herramienta versátil, capaz de controlar tanto tintas de proceso como tintas que no lo son.
Detección de contaminación de tinta. Este problema habitual puede deberse a numerosos factores, como la aplicación involuntaria de demasiada cantidad de un color de tinta sobre el papel, que luego se transporta a través de la prensa hasta otro tintero. Dado que la contaminación afecta a la región de alta reflectancia de una tinta y no a la región de máxima absorbancia, un densitómetro no puede detectar este fenómeno. La versatilidad del espectrofotómetro le permite ofrecer otras métricas útiles, como los valores L*a*b* y el tono resultante, que permiten identificar rápidamente la contaminación de tinta. Estas mismas capacidades permiten aplicar nuevas estrategias de control, como las descritas en normas del sector como ISO, SWOP, GRAcol G7™, etc.
Proceso de calibración G7. Este proceso supervisa una serie de grises, así como las tintas primarias, para mantener con precisión colores prácticamente neutros. Con este proceso, la fidelidad cromática del proceso de impresión mejora notablemente. (Este proceso se basa en gran medida en mantener un color prácticamente neutro para el gris, midiendo el L*a*b* del blanco del papel y restando el color de dicho blanco, que no es un blanco perfectamente neutro).



